Espesor mínimo de pared:

Supongamos que queremos modelar en 3D un objeto cuya vista en planta es como la que vemos a continuación:

Como podemos comprobar es un objeto cuyo volumen esta formado por dos hemisferios y una unión fina. Este es un caso genérico aplicable a todos los objetos que queramos modelar teniendo en cuenta la futura fabricación aditiva. Las variables a tener en cuenta van intimamente ligadas con los grosores de pared que nos proporciona la herramienta que añade material. En el caso de la impresoras FDM hablaríamos de perímetros (P).

Como vemos en la imagen es fundamental tener en cuenta el recorrido del extrusor a la hora de realizar una pared fina. Este ejemplo muestra la manera de realizar una pared mínima sin comprometer la integridad de la geometría. Si, por ejemplo, tenemos un ancho de capa (P) de 0.5mm, que suele ser una medida estándar en FDM, tendrémos que diseñar en 3D un pared mínima de al menos 2 veces ese ancho (2P) para realizar un perímetro completo con éxito y una pared mínima de 1mm.

Otro aspecto a tener en cuenta en función de la herramienta que deposita material son las aristas vivas. Una impresora 3D FDM nunca va a generar una arista real (de radio= 0mm) ya que su extrusor de sección circular se lo impide. Siguiendo el principio anterior el radio que debes aplicarle a esta arista ha de ser el ancho de capa (P). Este consejo aunque menos importante que el anterior es una buena manera de adecuar el modelo 3D con el objeto impreso.