Geometrías hasta ahora imposibles de fabricar, aligerado de componentes, aleaciones y compuestos de vanguardia, piezas únicas sin necesidad de moldes … Estos son algunos de los factores por los cuales las grandes empresas de automoción llevan confiando años en las tecnologías de fabricación aditiva como la impresión 3D.

La gran ventaja de la fabricación aditiva es el alto grado de libertad de conformación que permite el procedimiento. Las piezas con estructuras complejas, difíciles de crear con otros procedimientos, pueden fabricarse mediante impresión 3D de una forma relativamente sencilla y rápida con la calidad deseada. Empresas como BMW trabajan con estas tecnologías desde el año 2012 como parte de su cadena de producción.

A continuación veremos como la marca de hipercoches de lujo por excelencia, Bugatti, fabrica las pinzas de freno del Chiron, su último modelo y sucesor del más que icónico Veyron.

impresión 3d en la automoción

Pero no solo las grandes marcas se han sumado la impresión 3D en la automoción. Muchos talleres locales recurren a estas tecnologías para facilitar reparaciones cotidianas. Gracias a éstas pueden conseguir respuestos descatalogados o exorbitadamente costosos. En ITFAB hemos realizado trabajos aplicando ingeniería inversa para posteriormente fabricar las piezas modeladas en 3D.

impresión 3d en la automoción

Centradores de llantas hechos bajo pedido aplicando ingeniería inversa

Nosotros tenemos claro que estás tecnologías han venido para quedarse y, aunque ya sean el presente, no nos cabe ninguna duda de que seguirán avanzando y mejorando vehículos. Poniendo el foco en los eléctricos, el aligerado y optimización volumétrica de piezas dotarán a estos vehículos de una mayor autonomía y eficiencia energética.

Además, la implementación de estas tecnologías en el pequeño negocio, nos da una pista muy valiosa sobre el futuro. Un futuro donde las PYMES puedan ser más autosuficientes y no depender del pez gordo.