La respuesta de la impresión 3D ante el COVID19

Hace escasas 4 semanas la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaraba la pandemia mundial por COVID19. Una denominación que dicha organización no toma a la ligera, que ha quedado patente en los estragos provocados por este tipo de coronavirus.

Desde el momento en el que el desabastecimiento de equipos de protección individual y respiración asistida se convirtió en una realidad que amenazaba con aumentar la propagación del virus y con ella su índice de mortalidad especialmente en aquellos que se encontraban más expuestos, surgieron iniciativas desde todos los sectores industriales desarrollando productos sustitutivos y de apoyo que pudiesen suplir estas necesidades. De todos los sectores con medios para ayudar hubo uno que hizo mucho más ruido que el resto y que se definió una vez más como la respuesta más rápida y óptima para materializar un producto físico: la impresión 3D.

Válvulas venturi para respiradores artificiales

Saliendo en todos los medios de comunicación la comunidad de makers y el gremio de empresas fabricantes desarrollan e imprimen productos como pantallas con visera protectora para evitar contagios y alargar la vida de las mascarillas, útiles que evitan el contacto directo con superficies de mucho uso como barandillas, pomos de puerta o botones de ascensor, tiras ajustables para aumentar la comodidad de las mascarillas y un largo etcétera. Todo ello fabricado de manera descentralizada y próxima a sus lugares de uso y como siempre, no nos olvidemos de ello, sin excedente ni emisiones nocivas.

 

La importancia de la fabricación local

En ITFAB siempre hemos defendido y promulgado con el ejemplo como la fabricación digital permite la autogestión de comunidades a la hora de fabricarse su propios productos. En esta ocasión la situación ha demostrado de manera forzosa dicha premisa y, tras el desabastecimiento generalizado provocado por la crisis, cientos de negocios han sido provistos de productos diseñados para proteger o prevenir la transmisión del virus. Todos ellos fabricados con métodos de fabricación digital entre los que has sobresalido al impresión 3D. 

Lote de 100 viseras con pantalla protectora diseñadas y fabricadas en ITFAB

Nuestras conclusiones

Además de dejar claro una vez más el potencial de la impresión 3D a la hora de solucionar un problema a través de la fabricación de un producto físico a contrarreloj, se ha visto reflejado en las redes sociales el aluvión de agradecimientos por parte de aquellos que han recibido con éxito estos productos fabricados mediante impresión 3D.

El coronavirus ha provocado un cambio en todos nosotros y que afecta directamente a los hábitos laborales que desempeñaremos en el futuro. Durante esta segunda fase, los trabajadores expuestos deberán utilizar equipos de protección que antes no eran necesarios. Es muy probable que muchos de estos hábitos transciendan a un plano más personal donde el usuario necesite utilizar ciertos equipos de protección como guantes y mascarillas para sentirse seguros en su vida diaria y una vez más los profesionales capaces de diseñar y fabricar productos estaremos ahí para darles soporte. 

Independientemente de los estragos causados por la pandemia a nivel social, las consecuencias de ésta desembocarán en una de las mayores crisis económicas de nuestra historia moderna y está en nuestras manos tratar de superarla lo más rápido posible y, a nivel industrial, las tecnologías de fabricación digital marcarán la diferencia a la hora de validar y acelerar procesos, así como ahorrar costes y tiempos.